viernes, 23 de noviembre de 2007

EL MECANISMO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EL MECANISMO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

El conocimiento se inicia a partir de los hechos, a partir de la observación de los mismos. Cualquier observación es ya en si misma un principio de análisis, pues lleva consigo una selección, comparaciones, deducciones, etc.
Por si mismos, los hechos no explican nada. La tarea de la investigación científica no consiste en registrar y coleccionar hechos, sino en descubrir, tras de la apariencia de los fenómenos, su verdadera esencia.
La investigación científica se divide en cuatro etapas:
Observar los hechos, en seleccionar los más significativos, en descubrir las relaciones que los unen entre si y en evidenciar en cada hecho concreto los aspectos más sustanciales o significativos. Tras esto hay que encajar esos resultados en un esquema coherente con supuestos hipotéticos.
Formular una hipótesis que explique el conjunto de los hechos de forma lógica y coherente. En esta etapa la cualidad consiste en poseer una fantasía creadora. Como señala Schumpeter, los logros más poderosos de la ciencia son producto de la creación artística. La fantasía, es la capacidad el pensamiento para crear mentalmente imágenes subjetivas distintas de aquellas observadas en la realidad. Imágenes basadas en la observación de la realidad, pero que no vienen dadas por la realidad, pero que no vienen dadas por la realidad, permite formular las hipótesis que más tarde se comprobarán de acuerdo con los hechos. Permite al hombre crear mentalmente la imagen de aquellos que no es, pero que él pretende alcanzar o realizar.
La fantasía es lo que hace al hombre sujeto activo creativo. La fantasía se complementa con la intuición. Esta ardiente fantasía creadora ha de estar controlada por una lógica férrea y rigurosa.
3. Comprobar rigurosamente que las hipótesis formuladas corresponden a la realidad de los hechos, para lo cual será preciso volverlos a observar, ampliando si es necesario el campo de observación a nuevos fenómenos, así como en profundizar el análisis de los hechos ya conocidos, controlando de toas las formas las conclusiones del investigador.
La mayor o menos correspondencia de los hechos reales con las teorías formuladas es el único criterio para comprobar la verosimilitud de una determinada hipótesis. La comprobación de las hipótesis, mediante observaciones posteriores o bien mediante todo tipo de experimentos, constituye el trabajo de esta etapa.
Modificar o sustituir las hipótesis anteriormente formuladas con los resultados de la comprobación realizada anteriormente.
Como describe Schumpeter el individuo ha de identificar los fenómenos. Esta identificación es un acto cognoscitivo, no es analítico. Lo que hace es suministrar el objeto, el material sobre el cual trabajará el análisis. El trabajo analítico mismo consiste en dos actividades diferentes. La primera es la conceptuación de los contenidos; la fijación de sus elementos en conceptos precisos. La segunda consiste en buscar más datos empíricos (hechos) con los que enriquecer y contrastar los hechos inicialmente percibidos. Los intentos de conceptuación estimulan la búsqueda de más hechos, y los nuevos hechos descubiertos tienen que ordenarse y conceptuarse. Ambos aspectos, teórico y analítico, de la investigación, siguen siendo distintos, no pueden confundirse y han de utilizarse cada uno de ellos en el momento oportuno.
Hacer ciencia no significa descubrir reglas mediante la inducción de los hechos observados, sino que, supone crear hipótesis y someterlas a una verificación experimental
Los hechos siempre constituyen la base de una elaboración teórica, el hombre, en el momento de iniciar una investigación y antes de que se haya iniciado la formulación teórica, posee un bagaje de conocimientos y observaciones empíricas, constituido de forma más o menos espontánea.
El hecho de dedicarse a una investigación concreta presupone ya un cierto interés teórico: el plantearse un problema constituye una suposición primaria y por tanto una primera formulación teórica, es la que inicia la verdadera investigación.
El trabajo de un estudioso aislado está siempre integrado en el seno de la actividad investigadora colectiva, social, humana. El investigador individual utiliza:
Los hechos observados y analizados por él mismo, sino también los hechos observados, descubiertos y analizados por otros.
Lo mismo hace con las hipótesis formuladas por otros investigadores.
El investigador individual utiliza las conclusiones y las elaboraciones de otros científicos como partes integrantes de sus propia investigación y elaboración.

De todas estas características peculiares del proceso de conocimiento se derivan dos importantes consecuencias:
La condición esencial para poder utilizar los resultados de las investigaciones hechas por otros es que por nuestra parte hayamos ya iniciado una elaboración propia.
No solo las concepciones y las ideas evolucionan históricamente, sino que también lo hacen los conceptos que las expresan. Todo investigador debe crear por si mismo el aparato conceptual que necesita.
Se puede sacar conclusiones:
a) Toda ciencia tiene un objeto de investigación concreto.
b) Utiliza un determinado método de investigación.
c) Al aplicar un determinado método da, en cada etapa del proceso, una visión de conjunto del sector de la realidad que constituye su campo de investigación y una determinada visión científica de la realidad.

En la ciencia lo esencial es el método científico. El objeto de la ciencia es proporcionar una visión de la realidad cada vez más exacta.

No hay comentarios: